Hay 1.300 jóvenes agricultores, un tercio de los cuales son mujeres, que cultivan alrededor de 500 hectáreas de piñas orgánicas en Togo. Cada uno posee menos de media hectárea de tierra, pero juntos lograron llegar a los supermercados italianos y garantizar un trabajo decente en su país. ¿Cómo? Mediante la creación de una empresa cooperativa, lo que les permitió organizarse y enfrentar los mercados con mayor fuerza.

Coopermondo ha estado trabajando en Togo desde 2012, creando y fortaleciendo empresas cooperativas y, junto con el Crédito Cooperativo, mediante la concesión de préstamos para la agricultura. Entre los beneficiarios, también está la cooperativa Tsevié, que se formalizó gracias a la asistencia técnica recibida de Coopermondo. Como ONG del sistema Confcooperative, Coopermondo involucró a Agrintesa y Brio, las dos empresas cooperativas que se dedican a la distribución de productos agrícolas orgánicos, acompañando a un técnico de la empresa italiana en una misión para visitar los campos de piña. Y una vez en el campo, èl encontró algo inesperado: un nuevo producto que nunca se habia encontrado en los mercados italianos. Una piña diferente a la que està acostumbrado el consumidor italiano. Cultivado de una manera completamente biológica, la nariz del empresario olía el potencial del producto, que ha sido probado y ahora se comercializa en los principales supermercados italianos.

Las piñas se pagan a los agricultores al precio máximo que obtendrían en los mercados locales.

En abril de 2017 comenzó la experimentación y los consumidores italianos apreciaron el nuevo producto. Coopermondo ha acompañado a los agricultores en la mejora de la logística de exportación. Agrintesa ha donado nuevas escalas y fondos para la cooperativa togolesa para mejorar el embalaje. En el primer trimestre de 2018, se prevén importaciones continuas de piña orgánica de más de una tonelada.

“Esto significa crear una cadena productiva respetuosa, honesta, transparente y sostenible que genere bienestar para los ciudadanos en sus países de origen”, afirmó el director de Coopermondo, Danilo Salerno. “Esta es una forma concreta de realizar la nueva cooperación solicitada por el Gobierno, por la Agencia Italiana para la Cooperación al Desarrollo y por el Ministerio de Asuntos Exteriores: vincular y juntar las empresas, los productores, las ONG, los gobiernos de los países y la sociedad civil”.